
Desde que el Papa Juan Pablo II inauguró la plaza que hoy lleva su nombre en el año 1986, inició el proceso de consolidación del principal espacio de encuentro de los barranquilleros.
Hoy, cuando han finalizado las obras civiles se puede apreciar el mejoramiento urbanístico y ambiental de 14.374 m2 que fueron entregados oficialmente a la comunidad en un acto solemne en el que participaron autoridades civiles, eclesiásticas y los que de alguna manera apartaron para que este proyecto fuera una realidad.
El gobernador del Atlántico, José Antonio Segebre, aseguró que la Plaza de la Paz Juan Pablo II no hubiera sido una realidad sin el esfuerzo de los anteriores gobernadores.
“Hace 25 años se empezó a fraguar lo que hoy es la Plaza de La Paz en la que han intervenido Abel Francisco Carbonell, Fuad Char, Carlos Rodado, Eduardo Verano De La Rosa y nuestro gobierno quienes coincidieron en que este es uno de los principales lugares de encuentros de sana convivencia y con potencial turístico para la ciudad”, dijo Segebre.
El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, Brigadier General José Segura sostuvo que en el área de la Plaza se hace necesaria la presencia de un CAI, solicitud que está estudiando la Administración Departamental.
“Nuestra propuesta es que la institucionalidad esté cerca de la Plaza de la Paz por eso creemos que un CAI en esa zona sería prioritario y podría funcionar en una casa contigua a esta”, expresó el Brigadier Segura.
Detalles de la obra
El gerente general de la Unidad Temporal Plazas & Parques, Luis Guillermo Puche explicó los detalles de estos trabajos que tuvieron una inversión de $10.700 millones y permitirá realizar eventos para cerca de 25 mil personas.
En cuanto a la concepción inicial del proyecto, el arquitecto Adolfo Schlegel plantea en el diseño de la Plaza cinco aspectos: el primero, elCamino del Perdón que simboliza el tramo que conecta al puente de La María con la Catedral Metropolitana María Reina al aludir que después del Carnaval los barranquilleros buscan su reencuentro con Dios; el Andén de la Pertenencia que atraviesa la parte baja de la Plaza hasta la carrera 46; el Espejo Catedral que simboliza el reflejo de los vitrales sobre el piso de la plaza; la Plaza Mayor que es un espacio amplio a cielo abierto para la concentración masiva de personas; la Plaza Menor que es donde se concentran la galería de arte, el teatrino, los camerinos, los baños públicos, el área de comida y las zonas verdes con bancas.
El Obispo Auxiliar de Barranquilla, Monseñor Víctor Antonio Tamayo Betancourt destacó la labor de Segebre y sus antecesores.
“Yo llevo 35 años soñando con esto que hoy es una realidad. No tengo otra cosa que hacer que darle gracias infinitas a Dios por los gobernadores que uno a uno han cumplido una acción. En la iglesia y en el gobierno no hay competencia, hay complemento”, afirmó Monseñor Tamayo.
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