
Un acuerdo entre la Gobernación del Atlántico, el alcalde de Suan Rodolfo Pacheco y los representantes de la comunidad en ese municipio, permitirá que se lleve a cabo el proceso de evacuación voluntaria en forma gradual, preservando la vida y luchando hasta último momento contra las aguas para evitar que se inunde el casco urbano.
La estrategia incluye la participación de las autoridades, El Ejército Nacional, La Armada y La Policía, para apoyar las labores de evacuación de los niños, mujeres y adultos mayores, mientras los hombres más fuertes y dispuestos a trabajar se quedan en el pueblo construyendo las barreras materiales para reforzamiento de los muros que protegen el territorio.
“Hemos logrado este acuerdo que nos parece fundamental, la empresa privada Sánchez Polo ha ofrecido camiones para evacuar los enseres de las familias hacia los sitios que ellos mismos han escogido”, dijo el Gobernador Verano.
Explicó que en el momento hay 102 familias dispuestas a salir y todas se ubicarán en casas de parientes en Barranquilla, con el compromiso de que la Gobernación del Atlántico elabore el censo respectivo para proporcionarles en adelante algún tipo de ayuda humanitaria de la que se está disponiendo en los albergues.
“Hay que entender el sentimiento de la gente que se niega a irse a vivir con extraños aunque sea por un tiempo”, dijo el alcalde Rodolfo Pacheco, mientras explicaba la estrategia utilizada por la administración en concertación con la comunidad.
Por su parte el Gobernador Verano manifestó que en medio de esta tragedia hay que agradecer a Dios, porque hasta el momento no se han registrado pérdidas de vidas humanas y si se actúa con comprensión y sensatez, todo va a salir bien.
Una hoja de papel en la que se plasma un dibujo, elaborado por una pequeña de nombre Esperanza, se convierte hoy en el símbolo de la tenacidad y la fe para salir adelante en medio de esta crisis humanitaria.
El dibujo narra a la manera infantil, como de un momento a otro la tragedia impactó a los pueblos del sur del Atlántico, pero abre la puerta a la esperanza con la frase: “Nada será igual ; todo va a ser mejor: Esperanza”.
Mientras la niña con sus sueños infantiles irradia de fe a los pobladores de los municipios del sur y conmueve los ojos y el corazón del Gobernador del Atlántico, un grueso número de hombres en Suan promete luchar con todas sus fuerzas hasta el final para evitar el colapso del pueblo que los vio nacer.
“Vamos a cumplir con el compromiso, ya estamos disponiendo los vehículos y les suministraremos a los gladiadores los elementos materiales para que se queden protegiendo el pueblo”, dijo el Gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De La Rosa.

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