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GERENCIA DE CAPITAL SOCIAL

Yo pasé del burro a la bicicleta y de la bicicleta a la Nasa: niño de Gallego, Sabanalarga

 

Sentir la vibración que generó el lanzamiento de la sonda espacial ‘Maven’, encargada de examinar, en detalle, la atmósfera superior del planeta Marte es una experiencia que resultaría inolvidable para cualquier amante de los viajes espaciales y más para los seis niños del corregimiento de Gallego, de Sabanalarga que partieron el pasado 17 de noviembre a presenciar este inolvidable momento.

 Al regresar, su felicidad seguía intacta. Bajaron del avión y el más risueño de todos era Alberto Mario Pérez Martínez quien fue elegido para vivir esta experiencia luego de que el secretario de Educación del Atlántico, Carlos Prasca Muñoz le entregara, junto a otros menores, una bicicleta para que no tuviera que hacer largas travesías para asistir a clases.

“A mí me eligieron por un video que me hicieron porque yo me iba a mi colegio en burro y el secretario Carlos Prasca me dio una bicicleta y una tableta, y después me dijeron que me bajara de la bicicleta para montarme en un avión y así llegué a la Nasa”, narró este niño que al llegar al Ernesto Cortissoz se funde en un abrazo con sus familiares.

De igual manera, los demás pequeños que estuvieron en la estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, en Florida, Estados Unidos afirmaron que la sensación que no olvidarán jamás fue el temblor que experimentaron cuando despegó la sonda espacial.

Nila Andrea Mercado asegura que lo que más le impactó fue como tembló la tierra durante el despegue: “Cuando la tierra tiembla se siente algo muy bonito”, habla y sonríe.

Camilo Andrés López, un niño de solo seis años, dice con esa inocencia propia de los pequeños que lo más fuerte lo sintió en los pies. “Yo vi que el cohete se iba y me temblaban los pies y todos alzamos los brazos con nuestras cámaras, y ¡ya!”.

El presidente de la Fundación Eridano, Fernando Barrera Zabaleta explicó que para la selección de estos niños y niñas se tuvo en cuenta que se destacaran en ciencias y tuvieran un interés especial en temas relacionados con la astronomía.

“Tuvimos en cuenta sus capacidades e incluimos a una destacada deportista y a un niño que simboliza el esfuerzo porque lo bajaron del burro en el que venía al colegio para montarlo en una bicicleta y quisimos aportar a su proceso, subiéndolo a un avión para que viviera esta experiencia”, destacó el presidente de la Fundación Eridano.

El itinerario que tuvo este grupo inició en Barranquilla el domingo 17 de noviembre, llegaron al aeropuerto de Miami a las 7 de la noche donde los esperaba una van que los condujo a Monroe, ciudad cercana a Caño Cañaveral. Al día siguiente, luego de una plácida noche en un hotel, estuvieron a primera hora en la Nasa para ver el anhelado lanzamiento del cohete.

“Habían más de mil personas observando el lanzamiento, había gente de todas partes del mundo, periodistas, en fin. De Colombia la única delegación que había era la nuestra y que bueno saber que era del Atlántico, de un corregimiento de Sabanalarga”, detalló.

Finalmente, recorrieron toda la Nasa, asistieron al museo interactivo, aprendieron, jugaron, departieron, en fin, vivieron una experiencia que seguramente se quedará fijada en sus memorias.

ASESORÍA DE COMUNICACIONES