Vivero Paraíso, la unidad productiva que impulsa economía de mujeres en oriente del Atlántico

Desde hace dos años, en Palmar de Varela, funciona el único vivero de la zona oriental del departamento, una iniciativa de la Gobernación del Atlántico que tiene como propósito el fortalecimiento técnico empresarial de un grupo de mujeres de esta subregión.

 El programa beneficia a 10 mujeres que trabajan con constancia y perseverancia  para tener autonomía económica y un mejor bienestar para la familia.

 El proyecto Fortalecimiento Técnico-Empresarial de las Unidades Productivas de Viverismo es liderado por la Gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de la Mujer y Equidad de Género, y cuenta con el apoyo de la primera gestora social del Departamento, Liliana Borrero Donado.

Algunas de las beneficiarias carecían de conocimientos sobre el tema de plantas, por ello aprovecharon un curso de capacitación con el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) que gestionó la lideresa Marina Ferreira.

Posteriormente la Secretaría de la Mujer y Equidad de Género acogió al grupo y reforzó su formación con el apoyo de instructores.

 “El proyecto de viverismo es uno de los más destacados que tenemos porque se ha mantenido en el tiempo y está dando los resultados con la  comercialización de plantas. Es una labor muy bonita las que realizan estas mujeres que han puesto todo su empeño”, dijo la secretaria de la Mujer y Equidad de Género, Zandra Vásquez.

La Gobernación del Atlántico entregó las herramientas e insumos necesarios para adelantar las labores diarias en el vivero, unidad productiva de Palmar de Varela, ubicada en la calle 3 No 6-119, en el barrio Las Flores.

Funciona en la vivienda de una de las beneficiarias del proyecto, Zulmira López, quien ofreció su extenso patio para que las plantas crecieran y dieran sus frutos allí.

Propender por el medio ambiente y la utilización de materiales reciclables es otra de las cualidades  de Vivero Paraíso. Las mujeres que hacen parte de este proyecto elaboran además llamativas canastillas con tapas de botellas para colgar algunas plantas.

El abono que utilizan es elaborado por ellas mismas a base de estiércol de vaca que mezclan con hojas secas.

Entre la variedad de plantas están las ornamentales, frutales, maderables, medicinales y variedad de cactus.  Esta producción se ha dado a conocer en los eventos feriales que promueve la Gobernación.

TODO TIENE SU RECOMPENSA

La participación de la lideresa Marina Ferreira fue decisiva para motivar a las participantes y convertir este proyecto en lo que es hoy.“Yo les decía que algún día verían sus frutos, y hoy los ven porque están comercializando la variedad de plantas que aquí cultivan con amor”.

Una de las beneficiarias es Melba Pertuz, quien asegura que es una enamorada de las plantas. “Ahora nadie me saca del vivero, gracias a la Gobernación por traernos este proyecto y apoyarnos para sacarlo adelante”.

La meta de ellas es tener un terreno propio para expandir esta unidad productiva, mientras continuarán cultivando para comercializar y tener su  medio de sustento.

ASESORÍA DE COMUNICACIONES
GOBERNACIÓN DEL ATLÁNTICO